Ciencias de la educacin

Artculo de revisin

 

La relacin docente estudiante como desafo pendiente en la educacin superior

 

The teacher-student relationship as a pending challenge in higher Education

 

A relao professor-aluno como desafio pendente no ensino superior

 

 

Jhon Alexander Ponce-Alencastro I

[email protected]

https://orcid.org/0000-0002-3666-7865

 

Gladys Salazar Salazar-Cobea II

[email protected]

https://orcid.org/0000-0002-7889-9111

 

 

Correspondencia: [email protected]

 

*Recibido: 28 de mayo de 2021 *Aceptado: 20 de junio de 2021 * Publicado: 05 de julio de 2021

 

       I.            Doctor en Medicina y Ciruga, Magster en Docencia e Investigacin Educativa, Especialista en Atencin Primaria de la Salud, Docente de la Universidad Tcnica de Manab, Portoviejo, Ecuador.

    II.            Doctora en Ciencias Contables y Empresariales, Magster en Contabilidad y Auditora, Economista, Docente de la Universidad Tcnica de Manab, Portoviejo, Ecuador.

 

 

 

 

 

 

 

Resumen

En este trabajo se pretende abordar el primero de los cinco desafos que se han propuesto en la Educacin Superior, que cada vez ms se encuentra en transicin de grandes cambios desde lo docencia, la gestin y la investigacin.

Los aportes de varias fuentes bibliogrficas han reforzado criterios y opiniones de expertos debatidas durante los meses del confinamiento por Covid 19 y as mismo la displacentera experiencia que el trabajo remoto asincrnico ha significado para muchos docentes en el ejercicio de actividades que cada vez ms van sobrecargando la agenda laboral posible.

Este desafo se ha desglosado en subtemas, los mismos que para tener un mejor abordaje de desarrollo se los ha colocado como reas temticas desde la revisin de un promedio de 52 fuentes bibliogrficas obtenidas mediante el buscador Google acadmico y Scielo de bases de datos y revistas indexadas, organizando la informacin a travs del gestor bibliogrfico Zotero en una matriz de seleccin de informacin para el anlisis de acuerdo a criterios de inclusin y exclusin. As mismo se ha recurrido a la revisin de libros y revistas en archivo fsico y la disponibilidad de adquirir algunos ejemplares en formato digital.

Este tipo de trabajos acadmicos contribuyen en la construccin de un marco de argumentacin y de recorrido en la educacin superior para poder articular temas que son de inters individual y colectivo en el desarrollo de investigaciones bibliogrficas como la presente.

Palabras claves: Universidad; desafos; relacin; sociedad; Covid-19.

 

Abstract

This paper aims to address the first of the five challenges that have been proposed in Higher Education, which is increasingly in transition of great changes from teaching, management and research.

The contributions of various bibliographic sources have reinforced criteria and opinions of experts debated during the months of confinement by Covid - 19 and likewise the unpleasant experience that asynchronous remote work has meant for many teachers in the exercise of activities that are increasingly overloading possible work schedule.

This challenge has been broken down into subtopics, which in order to have a better development approach have been placed as thematic areas from the review of an average of 52 bibliographic sources obtained through the academic Google search engine and Scielo of indexed databases and journals. , organizing the information through the Zotero bibliographic manager in an information selection matrix for analysis according to inclusion and exclusion criteria. Likewise, we have resorted to reviewing books and magazines in physical archives and the availability of acquiring some copies in digital format.

This type of academic work contributes to the construction of a framework of argumentation and a journey in higher education to be able to articulate topics that are of individual and collective interest in the development of bibliographic research such as this one.

Keywords: University; challenges; relationship; society; Covid-19.

 

Resumo

Este trabalho visa dar resposta ao primeiro dos cinco desafios que se propem no Ensino Superior, que se encontra cada vez mais em transio de grandes transformaes do ensino, da gesto e da investigao.

As contribuies de diversas fontes bibliogrficas tm reforado critrios e opinies de especialistas debatidos durante os meses de recluso pela Covid - 19 e tambm a desagradvel experincia que o trabalho remoto assncrono tem significado para muitos professores no exerccio de atividades que sobrecarregam cada vez mais os horrios de trabalho possveis.

Este desafio foi desdobrado em subtpicos, que para uma melhor abordagem de desenvolvimento foram colocados como reas temticas a partir da reviso de uma mdia de 52 fontes bibliogrficas obtidas atravs do buscador acadmico Google e Scielo de bases de dados indexadas e peridicos., organizar as informaes por meio do gerenciador bibliogrfico Zotero em uma matriz de seleo de informaes para anlise segundo critrios de incluso e excluso. Da mesma forma, recorremos reviso de livros e revistas em arquivo fsico e disponibilidade de aquisio de alguns exemplares em formato digital.

Este tipo de trabalho acadmico contribui para a construo de um quadro de argumentao e de um percurso no ensino superior capaz de articular temas de interesse individual e coletivo para o desenvolvimento de pesquisas bibliogrficas como esta.

Palavras-chave: University; desafios; relao; sociedade; Covid-19.

 

Introduccin

En el campo de la educacin superior no resulta fcil detectar los movimientos del pensamiento, pudiendo pasar desapercibidos, llegando a plantearnos la duda, si en los planes de estudio se llegar a tomar en consideracin estos movimientos, sobre todo en las aulas de clases.

De acuerdo a Mollis (2006) los planes de estudio estn dados por la propia comunidad educativa que forma parte de esta construccin social, ofreciendo la estructura del conocimiento en un campo especfico y sus contenidos relevantes son los que van marcando las secuencias en los recorridos y definen los perfiles de egreso.

En referencia a esto, Recio (1995) afirma que el educador para el siglo XXI, ser un pedagogo-investigador con una honda formacin humana y social, de modo que se convierta en agente de cambio de l mismo, de sus alumnos y de la comunidad circundante para que entre todos podamos aspirar a reconstruir nuestra identidad nacional.

Pero considerando lo que es importante para la institucin educativa, esto no siempre se articula con los requerimientos de la sociedad y van a influenciar en la formacin que se espera de los estudiantes.

De manera que tendramos que preguntarnos sobre la comprensin de los sistemas educativos actuales, desde la aproximacin terica explicativa de las prcticas docentes, acentuadas de ciertas tensiones y necesidades forcludas que se debern tener presentes en el diseo de las propuestas en lo que tiene que ver con el proyecto educativo.

Por lo que una intervencin en las polticas educativas puede ser decisiva al adoptar la ejecucin de un proyecto educativo integral, planteado desde la educacin centrada en el aprendizaje del estudiante tomando en cuenta lo afectivo, volitivo, cognitivo, espiritual y social (Arreola, 2013).

De esta manera en el proceso educativo y la dinmica de las instituciones educativas se resalta el papel del docente como gua dentro del proceso educativo, gracias al rol que juega tanto en lo acadmico y social, demandando la indagacin y bsqueda de nuevas estrategias y espacios transdisciplinarios, sujetos a procedimientos tecnolgicos, cientficos y comunitarios cada vez ms avanzados e innovadores (Prez, 2012).

Que ha sido puesto a prueba durante la pandemia por la Covid 19 inicialmente con el aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) y actualmente con medidas de distanciamiento implementada por los gobiernos de todo el mundo, buscando el retorno a la presencialidad manteniendo medidas de bioseguridad.

Siendo en esta pandemia la relacin docente estudiante compleja y distante, a pesar de los recursos de la educacin en lnea, debido a la gran brecha digital existente entre las sociedades sobre todo de los pases latinoamericanos.

Derribando la idea del aula de clases como cuatro paredes, un techo, una pizarra y unos cuantos dispositivos electrnicos con cierto grado de tecnologa informtica. Trasladndonos a dos espacios que al momento de prender las pantallas necesariamente conviven como en una realidad paralela. Por un lado, el espacio que en primer plano nos devuelve a nosotros mismos frente a la pantalla y por otro el que, en un segundo plano, devela la intimidad del entorno domstico (Reviglio & Blanc, 2020).

Pero esta idea de la extensin del aula de clases a los hogares no reemplaza el aula fsica, porque podemos llevar el entorno de aprendizaje, ms no la esencia del aula, donde se gesta la relacin docente estudiante, en una comunidad ms activa en contacto con el lenguaje corporal de cada uno, que se ve limitada por el uso exclusivo de una pantalla, tornndose una situacin de gran complejidad que favorece el distanciamiento entre los pares de ambos, por ms que se intente reinventar las prcticas universitarias desde una pedagoga digitalizada.

Para Reviglio y Blanc (2020) el avance de la pandemia y las decisiones polticas tomadas a partir de esa situacin nos sumergieron en un mundo online donde no escuchamos voces, ni olores, donde no hay un ambiente compartido y los cuerpos inmviles frente a la pantalla nos devuelven una imagen que nos retrotrae a la de las viejas pedagogas donde la figura central del docente (hoy transformada en moderadora) encarna la autoridad mientras los estudiantes escuchan y obedecen sin que se estimule el pensamiento crtico.

 

Metodologa

La presente revisin narrativa parte de la bsqueda, anlisis y seleccin de fuentes recuperadas de portales de acceso bibliogrfico libre como Dialnet, Latindex y Redalyc a travs de los motores de bsqueda Google acadmico y Scielo utilizando los descriptores universidad y sociedad, desafos de la educacin superior, relacin docente estudiantes, educacin y Covid 19. Seleccionndose 52 fuentes de un total de 80 fuentes que incluyeron textos fsicos y digitales que forman parte de la literatura temtica clsica.

Para esta seleccin se llev a cabo un anlisis comparativo de las fuentes en base a criterios de inclusin como la disponibilidad de artculos de revistas indexadas con una antigedad no mayor a los ltimos 10 aos y textos tanto fsicos como digitales con una antigedad no mayor a 10 aos, excepto algunos referentes tericos considerados como esenciales en la narrativa clsica, describiendo algunas tendencias y el estado actual del tema, sealando a la relacin docente estudiantes como uno de los desafos de la educacin superior.

 

Resultados

A partir del anlisis de la literatura seleccionada se procede al desarrollo narrativo desde la argumentacin bibliogrfica de los siguientes subtemas y lneas tericas:

Desafo I. Cambio en la relacin profesor estudiante

1.      Polticas y prcticas que deberan implantarse para hacer de profesores y estudiantes una autntica comunidad de aprendizaje compartido.

La capacidad de poder conocer la realidad puesta ante nuestros ojos, es una actividad que va develando misterios, guiando las acciones que tomemos, sean estas de manera individual o en funcin de grupos, por lo que analizar las vicisitudes del conocimiento confiere sentido y responsabilidad a los pensamientos y acciones que se llevan a cabo en la cotidianidad de la sociedad del conocimiento.

La sociedad del conocimiento es tambin la sociedad del aprendizaje. Esta idea est ntimamente ligada a la comprensin del aprendizaje a lo largo de toda la vida, donde el sujeto precisa ser capaz de manipular el conocimiento, de ponerlo al da, de seleccionar lo que es apropiado para un contexto especfico, de aprender permanentemente, de entender lo que se aprende y, todo ello de tal forma que pueda adaptarlo a nuevas situaciones que se transforman rpidamente (Esteve, 2003).

Frente a esta sociedad se plantean cambios, empezando por la transicin desde un modelo educativo centrado en la enseanza hacia un modelo centrado en el aprendizaje, lo que supone un gran cambio cultural para la universidad como institucin educativa (Fernndez, 2006).

Ocurriendo todos estos cambios como procesos de pensamientos desde la actividad de la educacin superior, que de acuerdo a la opinin de Clark (1991) la educacin superior es un conglomerado, en el doble sentido de que sus fines son mltiples y de que sus organizaciones estn compuestas de elementos numerosos y diversos.

Partiendo de considerar a la sociedad como una comunidad en constante comunicacin que se extiende en el horizonte del acervo cultural aproblematizado que constituye el sustrato comn que comparten sus miembros y que desde ese horizonte entran en relaciones diversas (Ferrada & Flecha, 2008).

Savater (2016) menciona que al igual que todo empeo humano, la educacin es sin duda el ms humano y humanizador de todos, la tarea de educar tiene obvios lmites y nunca cumple sino parte de sus mejores o peores propsitos.

En este escenario la educacin ha cumplido sus mejores propsitos demostrando ser a lo largo del tiempo una estrategia fundamental para el cierre de las brechas sociales en diferentes partes del mundo. Pero a pesar de irse cerrando estas brechas sociales, se han abierto otras brechas, como las relaciones entre profesores y estudiantes, y la manera como inciden en las comunidades de aprendizaje.

Para Ferrada & Flecha (2008) las Comunidades de Aprendizaje son:

Proyectos de transformacin social y cultural de un centro educativo y de su entorno, basados en la promocin y generacin de una igualdad de aprendizaje en todo el alumnado, con la finalidad de vincular a toda la comunidad al proceso educativo en espacios concretos, incluyendo el aula de clases

Garca (2002) contribuye a esta definicin desde su punto de vista al considerar que estas comunidades son un grupo de personas que aprenden en comn, utilizando herramientas comunes en un mismo entorno.

Pero en estas comunidades de aprendizaje poco a poco el docente ha ido dejando de ser visto como una figura referente de respeto e integridad, para pasar a ser Homo sacer (hombre sagrado) trmino acuado por el filsofo italiano Giorgio Agamben, refirindose a las personas que pueden ser matadas sin que por ello otras sean juzgadas por haber cometido un acto criminal contra una persona o comunidad, dividiendo y al mismo tiempo confundiendo a la violencia con el derecho, elevndola a poder soberano (Agamben, 2006).

Es as que con el paso del tiempo, el rol del docente se ha ido modificando, antes era respetado por su rango de autoridad impuesto por tradicin, pero el reconocimiento y respeto por parte de los estudiantes es el resultado de las prcticas dentro y fuera de las aulas.

Sobre esta situacin planteada podemos citar a Altbach (2004) que nos refiere como la profesin docente se encuentra en crisis, siendo las consecuencias de un deterioro continuo, que representan no solo el descuido de uno de los segmentos de la poblacin mejor educados y con mayor potencial productivo, sino el deterioro de la educacin superior, puesto que las instituciones acadmicas, no pueden realizar un buen trabajo sin un profesorado comprometido, bien capacitado y estable.

En este sentido, el docente ocupa una posicin en la mirada pblica de sus actos, dentro y fuera de la institucin educativa. No considerando a un docente solo por lo que la tradicin le amerita, ya que la autoridad va de la mano con el conocimiento que este tenga y su capacidad de reconocer a quienes ejercen autoridad sobre l, en este caso las polticas que inciden en la manera de gestionar las relaciones en su actividad docente.

Bajo este contexto Giroux (1998) hace nfasis que a los profesores se los quiere reducir a tcnicos, a expertos en currculum, instruccin y evaluacin (proletarizacin); as se les aparta de los procesos de liberacin y reflexin (intelectuales).

Algo que se va evidenciando con la sobrecarga de actividades en gestin e investigacin que se contraponen a la carga horaria de actividades de docencia, que durante la actual pandemia ha sido un factor estresante en la modalidad de teletrabajo.

Ante este hecho el profesor debe reaccionar, combinando la reflexin y la prctica acadmica con un fin, el de formar ciudadanos reflexivos y crticos; convirtindose en un intelectual transformativo orgnico que interprete constantemente el mundo y lo dote de sentido, compartiendo su esfuerzo con otros, desde el mundo (Santiago et.al., 2012).

Caso contrario a esto, las dificultades que se presentan en el aprendizaje del sujeto que aprende, son un reflejo de los problemas que se presentan en el sujeto que ensea, transferidos de uno a otro en las diferentes etapas del proceso educativo (Daz, 2005).

Por lo que de alguna forma, se puede alterar esta situacin en funcin de las prioridades estratgicas del desarrollo de la comunidad educativa, centrndose en el eje de los esfuerzos colectivos en actividades articuladas del sistema institucional, disponiendo de los recursos necesarios ante el currculo acadmico existente que responda a las demandas productivas de la sociedad.

Siendo el currculo una construccin social que surge de las mltiples y diversas interacciones de las personas que componen una comunidad educativa contextualizada histrica y socialmente, y que estn sujetas tanto a relaciones de poder, como tambin de dilogo.

Derrida (2002) vinculaba la nocin de profesor a la de profesar, hacer profesin de fe. `Profesar es comprometerse declarndose, brindndose como, prometiendo ser esto o aquello. No es necesario ni solamente ser esto o aquello, ni siquiera ser un experto competente, sino prometer serlo, comprometerse bajo palabra (Pierella, 2014).

De manera que ensear no se reduce solo a lo didctico llevado a cabo en clase, sino en la reflexin que realiza el profesor, analizando e interpretando los aspectos tanto intelectuales como afectivos, propios y de sus estudiantes, lo que da la pauta a realizar la prctica docente.

Sin dejar de lado la importancia de fomentar la autogestin, la autoformacin y la autoevaluacin en sus estudiantes; as como en los aspectos relativos al proceso de asimilacin y compromiso con los valores patrios, religiosos, morales y sociales (Recio, 1995).

Para Tunnerman (2008) la educacin superior ha de enfrentar imponentes desafos y emprendiendo la transformacin y la renovacin ms radical, de forma que la sociedad contempornea, la cual en la actualidad vive una profunda crisis de valores, pueda trascender las consideraciones meramente econmicas y asumir las ms arraigadas dimensiones de moralidad y espiritualidad.

Teniendo en cuenta que una de las principales tareas de la educacin es canalizar el movimiento del pensamiento, que con frecuencia cambia de direccin, pudiendo ser horizontal, vertical o elpticamente. Con estos movimientos se busca ampliar y profundizar la capacidad de capturar la verdad al tiempo que la desembaraza del error y otros defectos (Jackson, 2015).

Con el pasar del tiempo tanto dentro y fuera de las aulas, se van dando lecciones que se llaman pensar, esto los estudiantes lo saben, as como los profesores, sin dejar de lado a la familia. Siendo siempre importantes las reales capacidades que puedan y se puedan adquirir. Pero mucho ms importante es la idea de desarrollar habilidades para pensar. Por lo que ser un pensador implica una autoimagen totalmente distinta, al ser una habilidad operativa, que no implica tener constantemente la razn, pero ms all de esto, est la intencin como el primer paso para empezar a pensar (De Bono, 1988).

La intencin es la que motiva a plantearse alternativas de abordar los problemas que se presentan en los procesos de aprendizaje, esto denota un gran movimiento que va a colocar a los estudiantes en el papel protagnico de su proceso de aprendizaje, apropindose del conocimiento.

Escotet, citado por Tunnermann (2008) afirma la gran transformacin profesional que nos viene exigir un mayor nivel interdisciplinario, una revitalizacin del grupo de disciplinas relacionadas con las esferas ticas, estticas y de comunicacin, y un cambio total de actividad en profesores y estudiantes, al tener que pasar de la idea de una educacin terminal a una educacin permanente: es decir, el profesional del futuro, estar atrapado de por vida en la educacin, y educacin y trabajo irn de la mano y no la una a expensas del otro (Bermdez, 2011).

Pero en realidad la educacin ha dejado de ser un proceso permanente, para transformarse en un sistema de acreditacin de conocimientos y de expedicin de ttulos competitivos. Por lo que tomando en cuenta esto de hacer de la educacin algo permanente, la nica manera es que se empleen metodologas activas (Recio, 1995).

Sobre esto, Bonwell & Eison (1991) expresa que los estudiantes aprenden mejor con metodologas activas, en donde los estudiantes interacten, que como simples observadores.

Porque algunos docentes desarrollan conductas que lejos de despertar el inters acadmico en el alumno parecen alejarlo ms de su formacin acadmica. Debido a su forma de ser dentro del aula, el no saber escuchar, la intolerancia, el uso del lenguaje demasiado tcnico al impartir clases, las carencias pedaggicas didcticas, el no permitir cuestionamientos, la monotona en clases, la falta de motivacin, entre otros (Garca & Garca & Reyes, 2014).

Definitivamente el estudiante es el principal protagonista, de ah que nos referimos a un modelo de aprendizaje basado en la persona, que ms all de los contenidos curriculares, exista la adecuada comunicacin, con el uso acorde de las tecnologas de la informtica y comunicacin (TIC) con un programa integrado con los recursos cognitivos y emocionales para poder operar desde las buenas prcticas educativas como polticas de cambio en la institucin de educacin en cuestin.

En este sentido las TIC permiten disear, producir y evaluar medios para la formacin, buscando la excelencia sobre la base de la innovacin, con el propsito de motivar siempre el mejoramiento en la calidad de los servicios y, especialmente, en el cumplimiento de la misin de la universidad (Macas & Mendoza, 2016).

 

2.      Modificacin de las relaciones profesor-estudiante dentro y fuera del mbito de las aulas y posibilidades de reducir la distancia que existe entre ambos.

La universidad es parte de un sistema educativo, con sus componentes formales y no formales y est as en estrecha relacin con los dems niveles y componentes de la educacin y del mundo productivo (Escotet, 1998).

Como institucin, la universidad ha tenido que realizar cambios para lograr adaptarse a contextos dinmicos y cambiantes. Una de sus importantes misiones es proveer a la sociedad un nuevo tipo de profesionales, abiertos a los aprendizajes y creativos, ofreciendo espacios, para que sigan aprendiendo, a lo largo de la vida (Grotz, 2018).

Pero sus resultados sern posibles tanto para profesores y estudiantes, si estos cambios abarcaran la percepcin de las relaciones de poder en el establecimiento de los vnculos acadmicos. Teniendo en cuenta que la universidad constituye un elemento clave para poder innovar, proveyendo un ambiente ms favorable para el aprendizaje significativo y centrado en la persona, aproximndonos ms al trmino de precisin en educacin.

Tomando como marco referencial a la medicina de precisin, que ha surgido como un nuevo concepto, referido a la adaptacin del tratamiento mdico a las caractersticas individuales de cada paciente. Implicando las decisiones referentes al tratamiento o la prevencin de enfermedades que se tomarn en base a la integracin de las caractersticas biolgicas de la enfermedad, la informacin sobre la situacin clnica y los hbitos del paciente; teniendo en cuenta sus deseos y expectativas (SEOM, 2018).

Entonces se podra hablar tambin de una educacin de precisin como aquella educacin centrada en la persona, en sus expectativas, constituyendo una estrategia oportuna para empoderarlo en su quehacer, incentivndolo, modificando su percepcin de preferencias personales y el ejercicio de prcticas acadmicas desde la secundaria en proyeccin a la educacin universitaria, estableciendo un ambiente de respeto mutuo y de constantes intercambios de saberes.

Por supuesto que con esto nos estaramos adelantando a los siguientes temas que han nacido de las interrogantes de este desafo educativo, pero nos va posicionando en buscar alternativas sustentables que integraran los conocimientos tericos con el ejercicio prctico de lo aprendido desde el campo real de trabajo.

Entrando ya con esto, en una metodologa dual de educacin, que es de reconocida trayectoria sobre todo en Alemania de donde procede, dando oportunidades de innovacin en el desempeo laboral de carreras tcnicas previo al ingreso universitario.

Tomando en consideracin la definicin de Araya (2008) sobre la educacin dual, la cual constituye una modalidad de enseanza y de aprendizaje que se realiza en dos lugares distintos; la institucin educativa y la empresa, que se complementan mediante actividades coordinadas.

Algo que se logra apreciar en las denominadas prcticas pre - profesionales que los estudiantes universitarios realizan en aos avanzados para ir consolidando sus conocimientos tericos con la prctica en el campo laboral.

Que fuera manejado de una manera un poco ms planificada desde los primeros aos, con pasantas que integren lo terico con el desarrollo de las destrezas en las prcticas. Lo que le da un valor agregado a la cultura de la precisin en la educacin superior, desarrollando primordialmente a la persona, promoviendo el pensamiento crtico para a su vez desarrollar las habilidades necesarias en la toma de decisiones y la resolucin de problemas que se presenten en lo cotidiano.

Fortalecindose la relacin tanto ente los actores antes mencionados y su vinculacin con la sociedad, es muy pertinente el poder instrumentarse prcticas como la docencia, la investigacin y la extensin universitaria, esta ltima referida como algo que debe ser trabajado desde la misma formacin de estudiantes y docentes.

Todas estas acciones deben dirigir sus esfuerzos para lograr como menciona Escotet (2018) que la universidad tenga un doble frente en la bsqueda del conocimiento: desarrollar el ms alto pensamiento creativo y contribuir a la solucin de necesidades concretas de su pas y del mundo.

Adentrndonos ms en la relacin profesor estudiante dentro y fuera de las aulas, podemos enfatizar el vnculo que se forme, sus caractersticas, las influencias propias del entorno y sus propsitos. Sin dejar de pensar en las relaciones de poder y lo tan complejo de establecer la vincularidad.

Teniendo presente que los estudiantes son plenamente conscientes de que el profesor tiene saberes y una autoridad que ellos no tienen, pero la situacin radica en esa delgada lnea de la relacin entre ambos, que cada vez sufre ms erosin.

Siendo pertinente referir que a veces los docentes reflexionamos muy poco sobre nuestras prcticas de enseanza y sostener un vnculo implica creer en la capacidad del otro, porque nuestras creencias son difciles de modificar.

Estos sistemas de creencias tienen una funcin adaptativa al ayudar al individuo a definir y comprender el mundo y as mismos. El cambio de creencias en los adultos es un fenmeno muy raro, tienden a mantener creencias basadas en conocimiento incompleto o incorrecto (Garca, 2010).

El docente al ser un agente dinmico en el contexto formativo, trata de identificarse con sus estudiantes en la transmisin de conocimientos, procedimientos y actitudes. En la tarea de participar en la formacin de un sujeto con capacidad reflexiva y de abstraccin puede haber sentimientos de rebelin, de los estudiantes que se sienten vulnerados, al tener la inadecuada recepcin de estos conocimientos, sobre todo si son impuestos sin un marco sustentable en la realidad individual y colectiva de los estudiantes, generando ciclos de rebelin dominacin y viceversa.

En este ciclo las relaciones de poder sobre todo entre el que sabe y el que no sabe, entre el que educa y el educando, son relaciones de fuerza, enfrentamientos, por lo tanto, siempre reversibles, desde la forma como se integran los contenidos curriculares a su perfil vocacional (Foucault, 2014).

Teniendo en cuenta la capacidad transformadora que tienen los sistemas educativos, plasmando la posibilidad de un desarrollo integral en base a proyectos sustentables. Pero para que esto se d realmente, los sistemas educativos deben hacer frente a la manera como sus docentes toman el poder.

3.      Polticas, estrategias y acciones que se deben poner en prctica para lograr hacer del sujeto que aprende el eje fundamental de su quehacer. Modificaciones que requieren los procesos y mtodos de enseanza-aprendizaje para integrar esas dos culturas.

Las polticas de educacin han ampliado los derechos, permitiendo a la sociedad avanzar en procesos de democratizacin. Destacndose el acceso a las necesidades elementales, del que en algn momento de la historia estuvieron excluidos sectores de gran vulnerabilidad, siendo esto una profunda transformacin en la accesibilidad de sistemas ms equitativos en pro de la igualdad de las personas.

Sobre todo, porque en estos procesos democratizadores, se constituyen nuevos sujetos individuales y colectivos que fortalecen la sociedad de una nacin. Construyndose nuevos escenarios donde se ponga en juego ms y ms demandas para seguir mejorando estos procesos, los cuales no tengan un final esperado, porque estos problemas resultan infinitamente acumulables desde el inicio de la evolucin social de la humanidad.

Actualmente las universidades estn evolucionando a gran velocidad respondiendo una y otra vez a las necesidades sociales. El carcter de conocimiento intensivo de nuestra sociedad y la era del conocimiento estn creando una economa generada por el conocimiento en la que las actividades de la universidad como: creacin integracin, preservacin, transmisin y aplicacin de los conocimientos, se han vuelto ms valiosas que nunca (Duderstadt, 2010).

Dando inicio la construccin de la identidad profesional en la formacin inicial del docente, llegndose a prolongar durante todo su ejercicio profesional. De manera que la identidad docente es una construccin dinmica y continua, a la vez social e individual, resultado de diversos procesos de socializacin entendidos como procesos biogrficos y relacionales, vinculados a un contexto (socio-histrico y profesional) particular en el cual esos procesos se inscriben (Vaillant, 2007).

Mollis (2006) nos da una clara visin sobre el papel de la universidad, en su funcin de capacitar a los profesores para la enseanza media y superior, y al mismo tiempo formar personal cientfico y tcnico. Ambas funciones tienen un estrecho vnculo con el aparato productivo, ya que el nivel educativo califica para ocupar los distintos puestos laborales, y la innovacin tecnolgica es incorporada a los procesos de trabajo.

El punto de partida de cualquier cambio, debe dirigirse a la bsqueda y establecimiento de nuevos objetivos que definan la clase de valores que puedan armonizar con el progreso del ser humano. Por lo que la experiencia que va adquiriendo el educador desde su perodo de formacin, lo va incursionando poco a poco en la responsabilidad de provocar el deseo de aprender en sus estudiantes.

Sin dejar de lado los aspectos de las polticas de reforma educativa que pueden tener repercusiones significativas, como las evidencias de los informes internacionales que muestran el deterioro de las condiciones de trabajo de los docentes, produciendo desmoralizacin, abandono de la profesin, absentismo, teniendo todo esto un impacto negativo en la calidad de la educacin ofrecida a los alumnos (Garca, 2010).

4.      Sistemas de incentivos que tienen aquellos que practican conductas de servicio y que basan este, no slo en las formas de comportamiento, sino en la permanente actualizacin de sus conocimientos, habilidades y destrezas. Medidas que deben tomarse para los que siguen prcticas opuestas.

Como ya hemos mencionado en lo referente a la importancia de las instituciones de educacin superior, es justamente como estas han desempeado un papel crtico en la evolucin de la sociedad occidental, haciendo nfasis en los amplios criterios empricos sobre los dogmas y la ortodoxia, expresando los valores fundamentales que aseguran la libertad individual y la democracia constitucional. (Duderstadt, 2010)

Dentro de sus fines, lo fundamental es mantener y desarrollar todos aquellos valores que estn dirigidos a la sobrevivencia de la especie humana, sin menguar los fines propiamente especficos que se atribuyen a la educacin. Este fin en particular se puede lograr por sistemas formales o no formales que incluyan acciones tanto formativas como instructivas, dndole a todo el proceso, la humanizacin, aspecto inseparable de la realizacin del hombre.

Donde los incentivos constituyen un sistema que intenta estimular las buenas prcticas en la docencia y en las actividades de investigacin que se lleven a cabo. En este punto es importante aclarar el trmino incentivo y el trmino prctica educativa.

Un incentivo es aquello que se propone estimular o inducir a los trabajadores a observar una conducta determinada que, generalmente, va encaminada directa o indirectamente a conseguir los objetivos de ms calidad, ms cantidad, menos coste y mayor satisfaccin (Ynfante, 2008).

Una prctica educativa implica una actividad necesariamente interpersonal, en la que cada uno de los actores que participan tiene una perspectiva muy particular del otro en funcin de su comportamiento, y de la forma en que conciben cada una de las situaciones escolares que viven de manera cotidiana en el contexto educativo (Covarrubias & Pia, 2004).

Tomando en consideracin lo establecido en La Declaracin de Bolonia (1999) de donde nace el denominado Proceso Bolonia, contiene expresamente en sus objetivos la adopcin de un sistema fcilmente legible y comparable de titulaciones; y la promocin de la cooperacin europea para asegurar un nivel de calidad para el desarrollo de criterios y metodologas comparables (Carrasco, 2017).

Atendiendo con mayor inters todo lo relacionado con los servicios de apoyo y tutoras dirigidas al estudiante con el objetivo de mejorar su adaptacin, progreso y rendimiento en la universidad, respondiendo de pleno a la necesidad de atender a las condiciones sociales y econmicas del estudiante (Daza & Elas, 2013).

En este punto resulta importante sealar como una prctica docente estar influenciada en mayor o menor grado, por la motivacin que experimentan los empleados, en este caso los profesores a travs del uso de incentivos (Cervera & Ruz, 2008).

Entre los principales medios para motivar a los empleados se encuentra el dotarles de poder, informacin, conocimientos y recompensas (Bowen & Lawler, 1995).

Tomando especial connotacin los incentivos monetarios como un instrumento para aumentar la motivacin extrnseca de los empleados (Donnelly & Gibson & Ivancevich, 1997).

Pero el efecto que ejercen los incentivos monetarios dependen en gran medida de la interaccin de la naturaleza de estos incentivos sean individuales o colectivos y el contexto en el que se realiza el trabajo (Cervera & Ruz, 2008).

Por lo que quizs no son los ms idneos o perseguidos por docentes ms comprometidos en su prctica docente e investigativa, donde el apoyo a la investigacin con ms recursos y el reconocimiento son los de preferencia por los docentes comprometidos.

De manera que se puede plantear un sistema de incentivos individuales y colectivos, siendo ms motivadores los primeros, pero por su inmediatez y menor esfuerzo son preferidos los segundos.

Porque son asignados a los profesores con participacin ms activa y mayor esfuerzo con resultados de su trabajo que se dilatan en el tiempo, como ponencias, artculos en revistas, captulos de libros. En cambio, los incentivos colectivos son llevados a cabo por el personal docente perteneciente a un departamento, que son asignados por asistencia a cursos, gestiones de ndole administrativa, elaboracin de guas de estudio y la coordinacin de las herramientas virtuales, que su esfuerzo es compartido, aliviando las cargas, teniendo efectos prcticamente inmediatos (Cervera & Ruz, 2008).

Estos incentivos tienen sus beneficios destinados a aumentar la responsabilidad de los maestros por los resultados, slo son posibles si los maestros saben ante quin son responsables y estas personas, a su vez, tienen autoridad para gratificar y sancionar a los maestros sobre la base de su desempeo (Vegas & Umansky, 2005).

Pero as como favorecen los incentivos, tambin pueden darse limitaciones en la innovacin, sobre todo por la presin en la realizacin de investigaciones de calidad, que demanden mayores incentivos que la prctica docente ante los recursos humanos y su respectiva distribucin (Daza & Elas, 2013).

La manera en que los gobiernos reforman los incentivos docentes est relacionada, evidentemente, con el contexto histrico, poltico y econmico de cada nacin. Si bien las reformas de los incentivos docentes constituyen una opcin prometedora para mejorar la calidad de los maestros y el aprendizaje de los alumnos, stas no operan en forma aislada, sino como parte de un sistema ms amplio que afecta tanto la enseanza como el aprendizaje (Vegas & Umansky, 2005).

Y quienes no participen en buenas prcticas docentes, llevando a cabo un regular cumplimiento, con resistencia al cambio, tienen procesos de evaluacin que van midiendo su desempeo, con la respectiva observacin de mejorar sus actividades o prescindir de sus servicios. Casos que van de la mano con docentes no comprometidos y que no pueden motivar a sus estudiantes por mtodos que han heredado a su vez de sus docentes y los repiten de manera dogmtica.

En consecuencia, las reformas de los incentivos docentes pueden ser ms eficaces para mejorar el aprendizaje de los alumnos cuando otras partes del sistema ampliado que afectan la enseanza y el aprendizaje se encuentran desarrolladas. De tal manera los incentivos eficaces constituyen una condicin necesaria, pero no suficiente, para garantizar la calidad de los maestros y el rendimiento de los alumnos (Vegas & Umansky, 2005).

5.      Formas de ayuda al estudiante a modificar sus prcticas acadmicas y personales previas (secundaria) para integrarle a una cultura universitaria basada en la excelencia acadmica, en el dilogo y en la interaccin permanente con sus compaeros y profesores.

El reto de admitir y proporcionar la posibilidad del ingreso universitario, es una oportunidad de transicin del nivel secundario a un nivel que dispone de diversos recursos, donde los aprendizajes atraviesan el dilema de ser o no ser los esperados por el estudiante.

Pero tambin hay que tener en cuenta que el conocimiento como tal, no se va solo a generar en la institucin universitaria, sino que cada vez esta responsabilidad se delega en otras entidades, como lo constituyen los centros de formacin tecnolgica, los centros artesanales, centros formativos empresariales y anexos.

Aun as la universidad todava cuenta con fuertes ventajas competitivas, como una mayor eficiencia en costes, elevada creatividad y tradicin (Rodrguez & Araujo & Urrutia, 2001).

La universidad debe ante todo ensear a pensar, crear la actitud hacia el riesgo de pensar, ejercitar el sentido comn y dar rienda suelta a la imaginacin creadora. Ms que a dar informacin, hay que estimular al sujeto que descubra el lugar donde se encuentra, a ensearle cmo seleccionarla y utilizarla (Escotet, 2002).

Teniendo como funcin esencial, la prctica social de la enseanza, con la finalidad de transmitir conocimientos socialmente vlidos, favoreciendo el desarrollo de capacidades en torno a los diferentes campos del saber, y que requiere por parte del docente, un trabajo de gua que atienda a la diversidad y flexibilidad de su propio hacer al considerar los escenarios y su propia experiencia puesta en juego (Bernaten, 2017).

Los estudiantes de hoy vienen con bases muy distintas a las de sus docentes tienen objetivos intelectuales distintos, piensan y aprenden de maneras diferentes, son ms diversos en cada caracterstica humana, nacionalidad y origen econmico que el plantel docente casi homogneo, enfrenta nuevas tensiones que circundan la enseanza en especial en el ciclo de grado (Duderstadt, James. 2010).

Teniendo presente que el aprendizaje no se trata de seguir un mapa o una ruta planificada de antemano. Porque el funcionamiento en un flujo de conocimientos es una experiencia de dar y recibir en relacin al entorno y los factores que surgen (Siemens, 2006).

El nuevo enfoque de regionalizacin apunta a concebir a la universidad como una red, poniendo el eje en los aprendizajes de los alumnos, en el desarrollo universitario especializado, el empoderamiento y en la cooperacin en red, buscando la conformacin de comunidades de aprendizaje (Rama, 2015).

Estas comunidades se conforman a partir de estudiantes que se movilizan de un medio de estudios secundarios, cuyo nivel de exigencia es en menor medida comparado como el de la exigencia universitaria. En este sentido la escuela y el colegio va cumpliendo funciones de cultivar mayor responsabilidad, siendo esta completada o en ciertos casos compensando carencias de valores que no pudieron ser aprendidas en el entorno familiar. Requiriendo de parte del docente conocimientos actualizados, con metodologas actualizadas y un completo proceso de cambio en la actitud hacia los estudiantes.

Carlino (2005) refiere que:

() el ajuste de un alumno con una institucin se constituira en la relacin histrica y contingente entre su trayectoria de aprendizaje y la cultura de la universidad de llegada, expresada a travs de sus discursos y prcticas.

Esto quiere decir que un estudiante proviene de una cultura educativa previa, con sus propios contactos sociales, donde se siente en una zona segura. Y no todos los estudiantes gozan de atributos, por as decirlo atributos de conocimientos y redes sociales, para poder incorporarse en un nuevo medio con mayores exigencias acadmicas, que sortear las oportunidades de poderse incluir y participar en la institucin que lo recibe, para poder a su vez integrarse en la comunidad de aprendizaje con una cultura acadmica propia que a su vez tiene su propio habitus (trmino utilizado por Bourdieu) en la cual debe tener las posibilidades de una prctica general pero con una metodologa centrada en sus carencias y fortalezas percibidas del nivel secundario del cual proviene.

En ese encuentro con lo que desconoce, se entremezclan sensaciones, percepciones y hechos puntuales en su proceso de aprendizaje que lo pueden objetivizar en esta cultura acadmica adquirida.

Todo esto conlleva un movimiento cultural y social del estudiante acostumbrado a otro medio que puede ser de una clase eminentemente trabajadora o de una clase de nivel acomodado, en tal caso el estudiante indistintamente debe confrontar su propio sistema cultural con el actual.

Es aqu donde los aportes de Meirieu (2007) citado por Chaverri (2018) hace referencia a los procesos educativos, donde el acompaamiento personal de los alumnos es algo absolutamente fundamental, sobre todo aquellos con grandes dificultades.

Este autor sostiene que debe haber tiempos colectivos con grupos incluso ms importantes que el grupo clase habitual, pero debe haber tambin tiempos individuales y tiempos en pequeo grupo. Es necesario multiplicar los tipos de reagrupamiento en funcin de los objetivos de aprendizaje. Siendo preciso que haya un seguimiento, y que cada alumno tenga a una persona adulta a quien pueda dirigirse reflexionando y coordinando su escolaridad, llegando a ser la nocin de clase un obstculo. Porque no se puede limitar la actividad educativa solo a un momento, a un espacio fsico a un grupo en general (Chaverri, 2018).

 

Conclusiones

En este artculo de revisin se ha hecho nfasis en el primero de los cinco desafos que se han propuesto en la educacin superior, para comprender desde los subtemas planteados, las polticas, estrategias, comportamientos y maneras de acceder a nuevas posibilidades de mejorar los estndares acadmicos, comprendiendo saberes desde procesos cognitivos con propuestas innovadoras que aporten a los criterios de acreditacin vigentes.

A partir de esta revisin se encontraron en los subtemas, referentes tericos que postulan cambios en el desarrollo acadmico docente desde la gestin, las actividades de investigacin y el desempeo docente, a propsito de los procesos de evaluacin y acreditacin universitaria.

Teniendo en cuenta las medidas de aislamiento social preventivo y obligatorio por la pandemia debido a Covid - 19, que dio un giro radical a los procesos de enseanza aprendizaje tras la irrupcin de las tecnologas de la informtica y comunicacin direccionando la educacin universitaria hacia la virtualidad, reconfigurando la relacin docente estudiante en una presencialidad sin cuerpos, en la mayora de los casos poco emptica, limitada por las dificultades en la conexin de internet, menores posibilidades de tener dispositivos tecnolgicos y el deficiente conocimiento de la mayora de docentes en el uso de plataformas digitales.

Todo lo cual se suma como parte de este desafo que deben tener en cuenta las instituciones educativas, con respecto a la relacin docente estudiante, al ser esta la clave en el proceso de la formacin acadmica permitiendo desarrollar competencias interpersonales promoviendo el logro de relaciones ms empticas que generen confianza, compromiso y disciplina favoreciendo la adquisicin de nuevos conocimientos en beneficio de la sociedad.

 

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